lunes, 26 de abril de 2010

Cortitas... sobre el sueño

Como están??? después de muchísimo tiempo vuelvo a escribir por estos lares... bueno escribiré algunas anécdotas cortitas sobre el sueño.
Hace algunos años cuando estaba discerniendo mi vocación, yo vivía en una casa con varias personas que estábamos en el mismo camino, es decir, que estábamos discerniendo nuestra vocación, bueno... en las noches antes de irnos a dormir rezábamos las completas (para aquellos que no saben que son las completas... son un tipo de oración que se hace en la noche antes de dormir, mayor información... busquen pues!!). Bueno tengo algunas anécdotas que nos pasaban en estas oraciones....

Anécdota 1:
Era la hora de las completas, aunque en realidad eran como las 12 y pico, después de un día muy agotador para muchos. Después de haber cenado nos disponíamos a rezar para poder irnos a descansar, entonces... más o menos los diálogos fueron así...

A: Nos disponemos para rezar haciendo un momento de silencio. (Momento de silencio) En el nombre del Padre... Dios mio ven en mi auxilio
Todos: Señor date prisa en socorrernos.
A: Gloria al Padre...
Todos: Como era en el principio... Amén.
A: Hermanos, habiendo llegado al final de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos sinceramente nuestros pecados...

Al día siguiente...
RIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNGGGGGGGGGGG!!!! Sonó el despertador, eran las 6:00 a.m. y nos despertamos... exactamente en el mismo lugar donde nos habíamos sentado para rezar.
Para los que no entendieron... piensen un poquito más!! jajajaja.

Anécdota 2:
Esta anécdota también paso en la casa donde vivíamos (los que discernían vocación, por si acaso) la contare en 3 escenas, para que se entienda mejor...

1era escena: Entro a la casa, cruzo la sala y veo a "un hermano" leyendo un libro, seguí mi camino, entre a mi cuarto, saque las cosas que necesitaba y salí de la casa.

2da escena: Vuelvo a entrar a la casa y veo en la sala al mismo "hermano" pero esta vez estaba dormido sobre el sillón con el libro en el piso, la boca abierta, parecía que se le caía la baba por la boca, como estaba apurado seguí mi camino al cuarto a hacer aquello para lo que había subido.

3ra escena: Me dirijo a la sala y despierto a "mi hermano" a lo que yo le digo: "Oe! despierta, te has quedado jatazo, mejor lávate la cara o tómate un café para que no te duermas". A lo que me respondió: "No para nada, estaba descansando los ojos"!!!

Anécdota 3:
Estamos a punto de rezar las completas y justo el encargado de dirigir las completas, había tenido un día muy pero muy agotador, se le veía hasta en la cara. Entonces, nos dispusimos a rezar las completas...

K: Hacemos un momento de silencio para empezar nuestra oración. (Momento de silencio) En el nombre del Padre... Dios mio ven en mi auxilio
Todos: Señor date prisa en socorrernos.
K: Gloria al Padre...
Todos: Como era en el principio... Amén.
K: Hermanos, habiendo llegado al final de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos sinceramente nuestros pecados...
Estábamos todos en silencio cuando de repente...
K: Señor, tu...tu...tu...tu...tu...tu...tu...tu...tu...tuuuuuuuuuuuuuu

Cual radio que se acaba la batería este hermano se quedo jatazo, mientras que los demás nos estábamos matando de la risa.

Anécdota 4:
Era un viernes, nos habíamos reunido los del grupo de discernimiento para estudiar toda la noche, pues teníamos una competencia intelectual al día siguiente.
Serian más o menos las 3 de la mañana y ya varios estábamos con cara de transformación pues el sueño estaba mermando nuestras fuerzas, pero no nuestra voluntad, al menos no la de algunos, jajajajaja. Cuando de repente "un hermano" se arrodilla y pone el libro que estábamos estudiando sobre la mesa, algunos extrañados por su "nueva postura de estudio" le preguntamos porque hacía eso, a lo cual nos respondió que lo hacía para no dormirse, que el "dolor" le ayudaría a no quedarse dormido. Considerando que él estaba poniendo ese medio de manera conciente, lo dejamos y seguimos estudiando, sino me equivoco no habían pasado ni 20 minutos cuando lo vimos totalmente privado, se había recostado en la mesa como si fuera su almohada, lo gracioso es que seguía arrodillado, para darle una lección, lo dejamos unos minutos más ahi y después le pasamos la voz, después de despertarlo "cariñosamente" era imposible que se pueda parar, caminaba mismo Elvis Presley bailando a lo cual todos nos reiamos de él....mmm... digo, con él.

Fin de las anécdotas.

Bueno, espero que les hayan gustado estas pequeñas anécdotas, seguire escribiendo mas seguido. Gracias por seguir leyendo mi blog, jajajaja.
Un abrazo y que Dios los bendiga.