miércoles, 5 de noviembre de 2014

La paternidad te cambia...

Mucho tiempo sin escribir... eso quiere decir que hay mucho que contar... bueno, creo que empezaré por los cambios que recientemente han llegado a mi vida, mis hijos. Como ya saben, en el 2011 me casé y para octubre del 2012 nacía mi primer hijo José Francisco. Es lo máximo mi hijito, aprende muy rápido y se ve que será pelotero. La experiencia de ser padre es inimaginable e indescriptible, tienes que vivirlo para entenderlo. Vamos desde el comienzo para que tengamos algunas ideas al respecto. 12 de octubre de 2012, comienzan los dolores de parto, sacar todo y partir directamente a la clínica. Al llegar, haces que atiendan a tu esposa, aun tienes esperanza de ser útil, hasta que te dicen: "Espere aquí nomás". Famosa frase para el popular "no te metas o no estorbes", después de eso, sale mi esposa en camilla rumbo a la sala de parto, uno atrás relativamente, llevando las cosas para acomodarlas en el cuarto donde se quedaría mi esposa y mi hijo que ya pronto nacerá. Llegue al piso 4 de la clínica, me mandaron a "preparar" el cuarto, no me demore más de 10 minutos porque todo estaba arreglado, solo tenia que acomodar lo que habíamos llevado, después de eso fui a preguntar a la enfermera que podía hacer y su respuesta fue lapidante: "Quédese afuera, nosotros lo llamamos". Me sentí en una entrevista de trabajo. Yo obediente seguí las instrucciones y me quede "tranquilo" esperando, claro ese tiempo pasa larguísimo y uno se siente como idiota esperando sin saber y sin que te digan nada. 2 horas después... que uno ya no tiene ni uñas para comerse, te pasan la voz para que te pongas tu "trajecito" de cirugía y puedas ingresar al parto, no describiré la escena del parto porque lo dejo para que ustedes vivan la experiencia. La cosa es que entre y vi nacer a José Francisco, la alegría invadía mi corazón, fui a ver como el pediatra lo limpiaba, cortaba el cordón umbilical... en eso, zas! bautizo al pediatra!! hay fotos!!! después de ese momento, llevaron a José Francisco junto a su madre, una foto más y... "Señor puede esperar afuera, gracias". Otra vez sali para esperar otras 2 horas más para saber de mi esposa y de mi hijo. Ya para cuando nos tocó con Joaquín, uno ya se siente más canchero, llegas a la clínica, te relajas, dejas que las obstetrices se encarguen, subes las cosas al cuarto, vez televisión hasta que te pasen la voz, entras a la sala de parto, tomas las fotos, vez el bautizo del pediatra y te prepararas a salir antes de que te boten, como son 2 horas de espera, cerca hay un Bembos así que aprovecho el tiempo y compro algo de comer para esperar mientras veo tele en el cuarto. Como dije, para el segundo uno ya es más canchero. Y es que gracias a Dios, mis 2 hijos han nacido por parto natural y sin ningún problema. Otra cosa que genera una evolución en ti es la crianza de los hijos, siempre me he considerado una persona con poca paciencia, casi histeria por ratos, de reacciones fuertes y de no estar tirándome al suelo para ensuciarme, etc., etc., etc., ahora... cuando llego a mi casa, me tiro al piso a jugar con mis hijos, he ganado en paciencia, claro a veces me sacan de mis casillas pero estamos aprendiendo poco a poco pues. Ahora empieza una nueva gran aventura... la paternidad y a opinión de este humilde escritor... eso si que te cambia la vida. Cuídense y ya estaré escribiendo un poco más de mis periplos, haceres y deshaceres de esta nueva etapa en mi vida. Dios los bendiga.

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